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La Santísima Trinidad y Masatepe

Texto por Emilio José Ortega Porraso

El pueblo católico de la Ciudad de Masatepe, desde hace muchísimos años, celebra con gran fervor las fiestas patronales en honor de la Santísima Trinidad, representada por la imagen de un Cristo de color negro tallado en madera, que por su sacra belleza inspira gran respeto y devoción a todo aquel que se postra ante su altar.

Lamentablemente, no existe en la Parroquia donde se venera, un documento oficial que certifique el origen, el autor y la época en la que fue tallada esta venerada imagen o la manera en que pasó a formar parte de la imaginería religiosa de Masatepe.

La tradición oral, que ha sido la gran auxiliar de los historiadores, nos da algunas pautas que nos permiten conocer el posible origen de nuestro milagroso Cristo Negro. Esta interesante tradición oral, contada generalmente por personas de la tercera edad, presenta diferentes versiones, que si bien es cierto difieren en algunos aspectos en cuanto a fechas, nombres o lugares, coinciden en otros elementos que vienen a ayudarnos a formar un juicio lógico y coherente del origen de nuestra importante tradición religiosa.

Expongo a continuación algunas de las diferentes versiones que he leído o escuchado, las cuales enumero sin tomar en cuenta un mayor o menor grado de autenticad.

Primera Versión
(Publicada en los años 30 por el periódico la “La Voz de Masaya”) Al rededor de la Laguna de Masaya, vivían varios pueblos en la época de la conquista española, uno de estos pueblos era Masatepe. A dicho pueblo le llamaban sus moradores Masatepetl, que es un nombre nahuatl que está formado por las voces de mazaltl que quiere decir venado y tepetl o Tepec que significa cerro o lugar, es decir que Masatepetl significa lugar o cerro donde hay venados. En Masatepetl había una ermita en la que veneraban un Cristo Negro.

En la época en que Masatepetl residía junto a la laguna de Masaya, no estaba establecido en las costas actuales de la misma, sino en las costas de ésta cuando sus aguas llenaban toda la peña.

Debido a que el Volcán Masaya comenzó su erupción, los indios decidieron alejarse de aquel lugar y emprendieron marcha hacia el sur, se establecieron en lo que hoy es Jalata, a una legua próximamente de la Laguna. Masatepetl comenzó su vida entonces junto a otro pueblo llamado San Juan. Los Moradores de Masatepetl consiguieron permiso para guardar su Cristo Negro en la ermita del pueblo de San Juan.

La Ermita de San Juan estaba edificada en el lugar donde se levanta hoy la Iglesia Parroquial de Masatepe. La imagen del Cristo Negro con el nombre de Santísima Trinidad se veneraba tanto en aquellos tiempos como en los actuales. Con el tiempo esos dos pueblos se juntaron y terminaron por fusionarse, debiéndose esta fusión a la venerada imagen.

Cuenta la leyenda que los indios de Masatepetl, acostumbraban llevar a su Cristo Negro en sus mejores días pero sucedió que en una de tantas llevadas, se desató mal tiempo viento y lluvia; el Cristo también pesaba más. Los indios dedujeron que el Señor de Trinidad no quería que lo llevaran a Jalata y amaneció en San Juan, los indios por consiguiente se convencieron que Dios era quien mandaba que aquellos dos pueblos se fusionaran.